Querer separarse y no atreverse es la situación más frecuente con la que me encuentro cada vez que me consultan. No es una excepción, es la norma.
Llevar semanas, meses o incluso años dando vueltas a la misma decisión, sintiéndose bloqueado/a, sin saber por dónde empezar ni qué pasará después, es exactamente donde se encuentra la mayoría de personas antes de dar el primer paso.

Somos abogados expertos, miembros de la Asociación Española de Abogados de Familia (AEAFA).
Por qué tantas personas no dan el paso aunque quieren hacerlo
En todos estos años tramitando procedimientos de separación y divorcio, he atendido a cientos de personas que nos contactaron después de años pensando en separarse sin atreverse. No venían con dudas sobre si querían hacerlo. Venían con miedo a lo que ocurriría después.
Ese miedo no es irracional. Es una respuesta natural ante un cambio que afecta a todo: la vivienda, los hijos si los hay, la economía, la rutina, las relaciones familiares, la imagen social. Enfrentarse a todo eso a la vez es lo que paraliza.
Lo que sí he aprendido a lo largo de todos estos años es que el miedo casi siempre se alimenta de la incertidumbre.
Y la incertidumbre, en su mayoría, desaparece cuando alguien le explica con claridad qué ocurre exactamente, en qué orden, cuánto tarda y cuánto cuesta.
Los seis miedos más frecuentes que veo en consulta
Hay un patrón que se repite.
Estos son los seis frenos que más frecuentemente me encuentro, y lo que hay detrás de cada uno desde el punto de vista legal y práctico.
1. Miedo a no saber cómo quedará la situación económica
Es el más frecuente de todos. Especialmente en personas que se han dedicado al cuidado del hogar o que ganan menos que su pareja. La pregunta que me hacen es siempre la misma: “¿Voy a poder mantenerme?”
Lo que la ley establece en estos casos es que existe la pensión compensatoria que podría determinar usando nuestra calculadora (una aportación económica del cónyuge con mayor capacidad al que ha visto reducida la suya por el matrimonio) y, si hay hijos, la pensión de alimentos que podría calcular usando también nuestra calculadora.
Estos conceptos no son automáticos, de hecho la pensión compensatoria es una figura jurídica que entró en desuso a raíz de la equiparación total del hombre y la mujer en todos los ámbitos de la vida.
El punto importante es este: la incertidumbre económica tiene solución legal. Lo que no tiene solución es dejar que pase el tiempo sin saber cuáles son sus derechos.
2. Miedo a perder tiempo con los hijos
Es el segundo más frecuente, y el que más angustia genera. La pregunta que me hacen, casi siempre con la voz tensa, es: “¿Voy a ver menos a mis hijos?”
La respuesta honesta es que depende del régimen de custodia que se establezca.
En los divorcios y separaciones de mutuo acuerdo, los padres pueden acordar el régimen que mejor se adapte a su situación: custodia compartida, custodia exclusiva con amplio régimen de visitas para el otro progenitor, u otras fórmulas intermedias.
Lo que se garantiza siempre es que ambos progenitores mantienen la patria potestad (el derecho y la obligación de participar en las decisiones importantes sobre los hijos, como la educación o la salud) salvo circunstancias muy excepcionales.
Dicho esto, hay un dato que conviene tener presente: estudios sobre bienestar infantil llevados a cabo entre los años 80 y 2018, muestran de forma consistente que los hijos no se ven perjudicados por la separación en sí, sino por el nivel de conflicto entre los padres.
Una separación gestionada de forma amistosa y bien organizada legalmente protege a los hijos mucho mejor que convivir en un hogar con tensión crónica.
3. Miedo a la reacción de la pareja
Muchas personas saben que quieren separarse pero temen cómo reaccionará su pareja cuando se lo digan. Temen una reacción desproporcionada, una escalada de conflicto, o simplemente la confrontación.
Desde el punto de vista legal, hay dos datos que ayudan a enfocar esta situación.
El primero es que en España, desde 2005, cualquier cónyuge puede pedir el divorcio de forma unilateral sin necesidad del consentimiento del otro y sin tener que explicar los motivos.
El matrimonio no es una trampa sin salida. Si usted quiere divorciarse, puede hacerlo independientemente de lo que decida su pareja.
El segundo es que el divorcio de mutuo acuerdo requiere que ambas partes firmen el convenio regulador. Pero eso no significa que usted tenga que convencer a nadie ni que tenga que partir desde una posición de debilidad.
Mi trabajo es precisamente ayudarle a entender las infinitas y evidentes ventajas que posee la tramitación de un divorcio amistoso a ambas partes de forma que deseen aceptar por puro razonamiento.
Se debe entender que un divorcio disuelve la unión matrimonial, y si existen hijos menores o mayores dependientes económicamente se adoptarán las correspondientes medidas paternofiliales, nada más.
4. Miedo al coste económico del proceso
“No tengo dinero para un abogado” es una frase que escucho con frecuencia.
Y entiendo que provenga de una percepción real: el imaginario colectivo sobre los divorcios incluye procesos largos, caros y agotadores psicológicamente.
La realidad del divorcio express es diferente. En LOGARM ABOGADOS el coste es de 250,00 € por cónyuge si no hay hijos menores, y de 350,00 € por cónyuge si los hubiera.
Todo incluido: honorarios de abogados, procuradores, tramitadores, IVA y tramitación completa hasta la sentencia o hasta la firma en notaría.
Además, el pago es siempre aplazado. Una primera parte cuando el convenio regulador esté listo, y el resto cuando el juzgado notifique la fecha de ratificación o se haya procedido a la firma en notaría.
5. Miedo al qué dirán
La presión social, familiar y a veces religiosa es un freno real para muchas personas.
El miedo a decepcionar a los padres, a ser juzgados por el entorno, a romper con una imagen de familia que se ha construido durante años.
Este es el único de los seis miedos que no tiene respuesta legal. Es una cuestión personal que cada uno debe resolver a su ritmo.
Lo que sí puedo decirle es que en LOGARM ABOGADOS hemos visto cómo ese miedo, en prácticamente todos los casos, se reduce significativamente una vez que el proceso se entiende y comienza. Lo desconocido siempre da más miedo que lo conocido.
6. Miedo a arrepentirse
“¿Y si me equivoco?” es una pregunta completamente legítima. Separarse o divorciarse es una decisión importante y es razonable querer estar seguro antes de darla.
Lo que sí le puedo decir desde la experiencia es esto: no recuerdo un solo caso en el que alguien que llevaba tiempo pensando en su ruptura nos haya consultado equivocado/a. Las dudas de última hora existen siempre. El arrepentimiento real, en estos casos, es rarísimo.
Cabe mencionar que existen dos opciones, por una parte la tramitación de una separación, que elimina la obligación de convivencia pero mantiene la unión matrimonial latente; y por otro lado el divorcio, que elimina tanto la obligación de convivencia como la propia unión matrimonial.
Lo que ocurre legalmente mientras usted espera
Hay algo que muy pocas personas tienen en cuenta cuando postergan la decisión de separarse: el tiempo no es neutro desde el punto de vista legal.
La situación de separación de hecho (cuando la pareja ya no convive pero el matrimonio no se ha disuelto legalmente) es más frecuente de lo que parece.
Muchas personas que se quieren separar llevan meses o incluso años viviendo separadas de hecho sin haber iniciado ningún trámite. Lo que no saben es que esa situación tiene consecuencias legales concretas que se van acumulando.
Mientras el matrimonio no se disuelve legalmente, el régimen económico matrimonial sigue activo.
Eso significa que, si constan en sociedad de gananciales (el régimen más frecuente en España), todos los bienes y deudas que genere cualquiera de los dos durante ese tiempo pueden afectar al otro.
Si su pareja contrae una deuda y deja de pagarla, esa deuda puede serle reclamada a usted también. Si usted ahorra dinero durante ese período, ese dinero puede considerarse ganancial. Si uno de los dos fallece sin testamento, el cónyuge sigue teniendo derechos hereditarios aunque lleven años separados de hecho.
No le estoy diciendo esto para asustarle. Le estoy diciendo que esperar tiene consecuencias reales que pocas personas conocen y que conviene tener en cuenta al valorar cuándo actuar.
El primer paso real para salir del bloqueo
En mi experiencia, lo que rompe el bloqueo en la gran mayoría de casos no es haber tomado la decisión definitiva de divorciarse. Es haber hablado con alguien que le explique con claridad qué ocurre exactamente si da el paso.
El miedo al divorcio o a la separación se alimenta casi siempre de la incertidumbre. De no saber cómo quedará la situación económica, qué pasará con los hijos, cuánto costará, cuánto tardará.
Cuando esa incertidumbre desaparece, tomar la decisión se vuelve mucho más manejable.
Cuando alguien nos contacta y le explico: “Esto es lo que incluye el proceso, esto es lo que no incluye, tarda entre tanto y tanto, esto cuesta tanto, y esto es lo que establece la ley sobre los hijos”, la mayoría de miedos se reducen de forma significativa.
No desaparecen pero dejan de ser un muro infranqueable y se convierten en algo manejable.
Esa primera consulta es gratuita y sin compromiso. No tiene que haber tomado ninguna decisión para pedirla. Puede contactarnos con dudas, con preguntas, con miedo, o simplemente para entender qué opciones tiene. Eso es exactamente para lo que estoy.

Ldo. Mario López, CEO de LOGARM ABOGADOS desde 2.023. Acceder a su perfil de LinkedIn.
Preguntas frecuentes
— ¿Es normal tener miedo a separarse?
Completamente normal. El miedo a separarse es la reacción más frecuente que veo en consulta, mucho más habitual que la seguridad. Prácticamente todas las personas que llegan a mi despacho han pasado semanas, meses o incluso años dando vueltas a la misma decisión antes de dar el primer paso. El miedo no indica que la decisión sea equivocada. Indica que la decisión es importante.
— ¿Qué consecuencias legales tiene llevar años separado de hecho sin regularizar?
Mientras el matrimonio no se disuelve legalmente, siguen vigentes todos sus efectos: el régimen económico matrimonial sigue activo, lo que significa que los bienes y deudas que genere cualquiera de los dos pueden afectar al otro. Además, si uno de los dos fallece sin testamento, el cónyuge sigue teniendo derechos hereditarios aunque lleven años sin convivir. No regularizar la situación no es neutro: tiene consecuencias patrimoniales reales que se acumulan con el tiempo.
— ¿Cuánto cuesta separarse o divorciarse en España?
En LOGARM ABOGADOS el precio del divorcio express de mutuo acuerdo es de 250,00 € por cónyuge cuando no hay hijos menores, con todo incluido: honorarios de abogados, procuradores, tramitadores, IVA, consultas y tramitación completa. Cuando hay hijos menores, el precio es de 350,00 € por cónyuge, también con todo incluido. El pago es siempre aplazado: una primera parte cuando el convenio regulador esté redactado y el resto cuando el juzgado notifique la fecha de ratificación o se proceda a la firma en notaría.
— ¿Puedo separarme aunque mi pareja no quiera?
Sí. En España, desde la Ley 15/2005, cualquier cónyuge puede solicitar el divorcio de forma unilateral sin necesidad de que el otro esté de acuerdo y sin tener que alegar ninguna causa. El único requisito es que hayan transcurrido al menos tres meses desde la celebración del matrimonio. Si su pareja no consiente el divorcio de mutuo acuerdo, existe la vía contenciosa con duración de 1 a 4 años, coste de 1.500 € a 2.500 €, necesaria asistencia a dos juicios y solicitud de informes psicosociales si existen menores.
— ¿Qué es lo primero que debo hacer si quiero separarme?
Lo primero es una consulta sin compromiso con un abogado especialista en familia para entender su situación concreta: si tiene hijos, qué régimen económico tiene, si hay bienes comunes, cuánto tiempo llevan casados. Con esa información, el abogado le explicará exactamente cuál es el proceso, cuánto tarda y cuánto cuesta en su caso. Esa claridad, en mi experiencia, es lo que rompe el bloqueo en la mayoría de personas.
— ¿El miedo a separarse por los hijos está justificado?
Es el miedo más frecuente y también el más malentendido. Los estudios sobre bienestar infantil muestran consistentemente que los hijos no se ven perjudicados por la separación en sí, sino por el conflicto entre los padres. Una separación amistosa y bien gestionada legalmente es, en la mayoría de casos, mucho menos dañina para los hijos que convivir en un hogar con tensión crónica. El convenio regulador que redactamos establece con claridad la custodia, el régimen de visitas y la pensión de alimentos, dando a los hijos la estabilidad que necesitan.
— ¿Cuánto tarda un divorcio express de mutuo acuerdo?
El convenio regulador lo redactamos en 24 horas desde que tenemos toda la documentación. Si optan por la vía judicial de mutuo acuerdo, el juzgado tarda habitualmente entre dos y tres meses en dictar sentencia. Si no hay hijos menores ni mayores dependientes, también existe la vía notarial, que resuelve el divorcio en un plazo de entre dos y quince días. En ambos casos el resultado legal es idéntico: el matrimonio queda disuelto con plenos efectos.
Si está pensando en separarse y todavía no ha dado el primer paso, escríbame sin compromiso. Una consulta gratuita puede ser suficiente para entender su situación y saber exactamente qué opciones tiene.
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