Muchas personas tardan años en responder una pregunta que llevan dándole vueltas desde mucho antes: ¿debo divorciarme?
No porque no sepan la respuesta, en el fondo siempre se sabe.
Sino porque no saben qué ocurre exactamente si la responden en voz alta y actúan en consecuencia.

Somos abogados expertos, miembros de la Asociación Española de Abogados de Familia (AEAFA).
Lo que los demás artículos sobre esta pregunta no le dicen
Si busca “cómo saber si debo divorciarme”, encontrará artículos de coaches, psicólogos y personas que han vivido un divorcio. Ofrecen consejos útiles desde la experiencia personal o emocional. Pero ninguno de sus autores es abogado.
Lo que ninguno de ellos puede explicarle es esto: mientras usted duda, su situación jurídica no está congelada. Está activa. Y tiene consecuencias concretas que se acumulan semana a semana.
En LOGARM ABOGADOS llevamos más de 35 años tramitando separaciones y divorcios.
Lo que voy a explicarle en este artículo es lo que les indico a quienes me consultan todavía sin haber tomado ninguna decisión: la parte que todos los demás artículos omiten porque nadie con credenciales jurídicas los escribe.
Cómo saber si debo divorciarme: lo que dice la ley (y lo que no)
Cuándo divorciarse y si uno debe hacerlo no son preguntas que tenga respuesta jurídica.
La primera aclaración importante es que la ley española no establece ningún criterio emocional para divorciarse. No hace falta que la relación sea insalvable, que haya una causa objetiva, ni que ambas partes estén convencidas.
Los requisitos para divorciarse en España se reducen a uno solo: que hayan transcurrido al menos tres meses desde la celebración del matrimonio.
Lo establece el artículo 86 del Código Civil desde la reforma operada por la Ley 15/2005. A partir de ese momento, cualquier cónyuge puede pedir el divorcio.
Esto significa que la pregunta “¿debo divorciarme?” no tiene respuesta jurídica. Es una decisión personal.
Lo que sí tiene respuesta jurídica es lo que ocurre en función de cuándo y cómo decida actuar. Y eso es lo que voy a explicarle.
Lo que jurídicamente ocurre mientras usted no decide
Este es el punto central de este artículo, y el que ningún otro trata.
Mientras el matrimonio no se disuelve legalmente, el régimen económico matrimonial permanece vigente en su totalidad.
Si están casados en régimen de gananciales (el régimen legal supletorio en la mayoría de comunidades autónomas españolas, salvo Cataluña, Baleares, Comunitat Valenciana, Aragón, Navarra y País Vasco, que tienen regímenes propios), todo lo que ocurre económicamente entre ustedes dos sigue teniendo consecuencias para ambos.
Las deudas de su cónyuge pueden alcanzarle
En la sociedad de gananciales, las deudas contraídas por cualquiera de los cónyuges pueden ser exigidas sobre los bienes comunes. Si su pareja contrae deudas durante el período en que ustedes están en fase de ruptura pero legalmente casados, esa situación puede afectarle directamente.
Sus ahorros pueden tener la consideración de bien ganancial
El dinero que usted ingrese por su trabajo durante el matrimonio legalmente vigente tiene la consideración de ganancial, incluso si llevan tiempo planteándose la relación.
Los derechos sucesorios se mantienen
Si uno de los cónyuges fallece sin testamento mientras el matrimonio sigue legalmente vigente, el otro tiene derechos hereditarios sobre la herencia, aunque lleven años sin convivir. Igualmente, el artículo 834 del Código Civil reconoce al cónyuge no separado legalmente como heredero forzoso en determinadas circunstancias.
La pensión compensatoria puede verse afectada negativamente
Si uno de los dos cónyuges tiene derecho a pensión compensatoria (la compensación económica por el desequilibrio generado por el matrimonio), el tiempo planteándose la relación sin regularizar puede influir en su reconocimiento. El Tribunal Supremo ha establecido en jurisprudencia consolidada que una larga separación acredita la capacidad de cada parte para subsistir de forma autónoma, lo que puede reducir o excluir la pensión compensatoria.
Si cree que puede tener derecho a esta figura, regularizar cuanto antes protege ese derecho.
Las preguntas que ayudan a clarificar la decisión
Cuando alguien me consulta sin haber tomado aún ninguna decisión, suelo hacerle cuatro preguntas. No son preguntas jurídicas. Son preguntas que ayudan a entender en qué punto del proceso interno se encuentra la persona.
¿Cuánto tiempo lleva pensando en divorciarse?
Hay una diferencia entre quien lleva semanas con este pensamiento y quien lleva años. Quien lleva años con la misma idea recurrente, sin que nada haya cambiado para mejor, suele tener ya tomada la decisión en algún nivel. Lo que le falta es información para actuar.
¿Ha hecho el esfuerzo real de intentar que funcionara?
No me refiero a aguantar o a esperar que las cosas cambien solas. Me refiero a terapia de pareja, a conversaciones profundas, a cambios concretos intentados. Cuando ese esfuerzo se ha hecho y no ha producido ningún resultado duradero, la pregunta ya no es si el matrimonio puede recuperarse.
¿Cómo percibe la posibilidad de divorciarse?
Cuando la idea de divorciarse ha pasado de provocar angustia a percibirse como una salida posible o incluso como un alivio, algo en el proceso interno ha cambiado de forma significativa. En mi experiencia, ese cambio no suele revertirse.
¿Sabe exactamente qué ocurriría si diera el paso?
En la mayoría de consultas que recibo, el bloqueo no es emocional. Es informativo. La persona no sabe cuánto tarda, cuánto cuesta, qué pasa con los hijos, cómo funciona el proceso. Cuando esa incertidumbre se resuelve con información concreta, la decisión se vuelve mucho más manejable.
Separación o divorcio: dos procedimientos distintos con efectos distintos
Antes de decidir si actuar, conviene saber que existen dos procedimientos legalmente distintos y que no producen los mismos efectos.
La separación legal pone fin a la obligación de convivencia y disuelve el régimen económico matrimonial a partir de la sentencia. Pero el vínculo matrimonial permanece: ninguno de los dos puede contraer nuevo matrimonio mientras dure la separación.
El divorcio extingue tanto la obligación de convivencia como el vínculo matrimonial. Cada parte recupera su plena capacidad para contraer nuevo matrimonio. Si existen hijos menores de edad o mayores que dependan económicamente, el convenio regulador establecerá las medidas relativas a su custodia, régimen de visitas y contribución a sus alimentos (si procede).
En la práctica, la gran mayoría de personas que me consultan optan por el divorcio directamente. Iniciar una separación y luego un divorcio supone tramitar dos procedimientos donde basta con uno.
Si decide dar el paso: cómo funciona el proceso en LOGARM ABOGADOS
Si usted y su pareja llegan al acuerdo de divorciarse, el divorcio express de mutuo acuerdo es el procedimiento más rápido, más económico y menos desgastante. Así funciona en LOGARM ABOGADOS:
En menos de 24 horas desde que tenemos la documentación completa, redactamos el convenio regulador adaptado a su caso, recogiendo exactamente los acuerdos de las partes sobre todos los extremos que afectan a la disolución.
Si optan por la vía de divorcio judicial de mutuo acuerdo, el juzgado competente dictará resolución en un plazo habitualmente comprendido entre dos y tres meses desde la presentación de la demanda.
Si no hay hijos menores, también puede tramitar divorcio ante notario en un plazo de entre dos y quince días.
El precio en LOGARM ABOGADOS es de 250,00 € por cónyuge cuando no hay hijos o éstos son mayores de edad, con todo incluido: honorarios de abogados, procuradores y tramitadores, IVA, consultas ilimitadas durante todo el proceso y tramitación completa hasta la sentencia o la firma notarial.
Cuando hay hijos menores de edad, el precio es de 350,00 € por cónyuge, también con todo incluido.
El pago es siempre aplazado y se estructura en dos plazos: el primero al recibir el convenio regulador redactado, y el segundo cuando el juzgado notifique la fecha de ratificación o se realice la firma ante notario.
No hay pagos por adelantado.
Si su pareja no acepta el divorcio de mutuo acuerdo, la alternativa legal es la vía contenciosa: un procedimiento de entre uno y cuatro años de duración, con costes que oscilan entre 1.500 € y 2.500 € por parte, necesidad de comparecer a dos juicios, y solicitar informe psicosocial si hay menores implicados.

Ldo. Mario López, CEO de LOGARM ABOGADOS desde 2.023. Acceder a su perfil de LinkedIn.
Preguntas frecuentes
— ¿Cómo saber si debo divorciarme?
No existe un criterio jurídico que responda esta pregunta. Es una decisión personal. Lo que sí puedo decirle desde la práctica diaria es que quien lleva tiempo con esta pregunta recurrente suele conocer ya la respuesta. Lo que bloquea no es la indecisión de fondo, sino no saber qué ocurre exactamente si se actúa. La primera consulta en LOGARM ABOGADOS es gratuita y sin compromiso: en ella le explico exactamente qué proceso corresponde a su situación, cuánto tarda y cuánto cuesta.
— ¿Qué requisitos legales hay para divorciarse en España?
Desde la Ley 15/2005 de reforma del Código Civil, el único requisito es que hayan transcurrido al menos tres meses desde la celebración del matrimonio (artículo 86 CC). No se exige causa, no se requiere el consentimiento del otro cónyuge y no es necesario haber tramitado una separación previa.
— ¿Tiene consecuencias legales no divorciarse cuando la relación ya ha terminado?
Sí. Mientras el matrimonio no se disuelve, el régimen económico matrimonial sigue en vigor. En gananciales, los bienes y deudas generados durante ese período pueden afectar a ambos cónyuges. Además, el tiempo de separación de hecho perjudica el reconocimiento de la pensión compensatoria si alguno de los dos tuviera derecho a ella, según jurisprudencia consolidada del Tribunal Supremo.
— ¿Qué diferencia hay entre separación legal y divorcio?
La separación legal disuelve el régimen económico y elimina la obligación de convivencia, pero mantiene el vínculo matrimonial: ninguna de las partes puede volver a casarse. El divorcio extingue el vínculo en su totalidad. La mayoría de personas que me consultan optan directamente por el divorcio para evitar tramitar dos procedimientos sucesivos.
— ¿Cuánto cuesta divorciarse de mutuo acuerdo?
En LOGARM ABOGADOS, 250,00 € por cónyuge sin hijos o con hijos mayores de edad; o 350,00 € por cónyuge con hijos menores. En ambos casos, el precio es cerrado e incluye honorarios de abogados, procuradores y tramitadores, IVA, consultas ilimitadas y la tramitación íntegra hasta resolución. El pago se estructura en dos plazos, nunca por adelantado.
— Mi pareja no acepta el divorcio. ¿Puedo solicitarlo igualmente?
Sí. El artículo 86 del Código Civil permite a cualquier cónyuge solicitar el divorcio unilateralmente, sin necesidad del consentimiento del otro. En ese caso, el procedimiento es el contencioso.
— ¿Cuánto tarda el proceso de divorcio de mutuo acuerdo?
El convenio regulador queda redactado en menos de 24 horas desde que disponemos de la documentación necesaria. La vía judicial de mutuo acuerdo tiene un plazo de entre dos y tres meses en dictar resolución en la mayoría de juzgados. La vía notarial, disponible cuando no hay hijos menores, suele resolverse en dos a quince días.
Si está valorando dar el paso y quiere saber exactamente qué implica en su caso concreto, escríbame sin compromiso. La primera consulta es gratuita.
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