Mi pareja me ha sido infiel: ¿tiene consecuencias en el divorcio?

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Acaba de descubrir que su pareja le ha sido infiel.

Es uno de los momentos más dolorosos que existen.

Y una de las primeras preguntas que llega, mezclada con el shock y la rabia, es: ¿tiene esto alguna consecuencia legal en el divorcio?

La respuesta es más matizada de lo que la mayoría espera.

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Lo que la infidelidad no hace en el divorcio español

Empiezo por aquí porque es lo que más personas me preguntan y donde más expectativas frustradas encuentro en consulta.

En España, la infidelidad no es causa de divorcio desde 2005. No porque sea irrelevante moralmente, sino porque desde la reforma del Código Civil operada por la Ley 15/2005, el divorcio dejó de exigir ninguna causa.

Cualquier cónyuge puede pedirlo sin tener que alegar ni demostrar nada. Antes de 2005 el divorcio por infidelidad era posible porque la infidelidad era una causa legal de separación y divorcio; hoy no lo es.

Tampoco existe en España ninguna figura jurídica de divorcio por culpa que permita al cónyuge perjudicado obtener una indemnización específica por la infidelidad en sí misma.

La infidelidad no genera, por sí sola, derecho a mayor pensión compensatoria, ni a mayor porcentaje en el reparto de bienes, ni a nada que el Código Civil reconozca expresamente como consecuencia automática de la conducta infiel.

El adulterio fue delito en España hasta 1978. Desde entonces, no tiene consecuencias penales de ningún tipo.

Esto es lo que la mayoría de artículos sobre este tema explica. Pero no es todo lo que hay que saber.


Lo que la infidelidad sí puede hacer: las consecuencias reales

Que la infidelidad no sea causa automática de sanción jurídica no significa que sea irrelevante para el proceso de divorcio.

En determinadas circunstancias, puede influir en aspectos concretos.

Estos son los que veo con más frecuencia en consulta.

1. Los gastos con dinero común realizados con la tercera persona

Este es el punto con más impacto práctico y el que menor conocimiento tiene la mayoría de personas que me consultan.

Si el cónyuge infiel utilizó dinero de la sociedad de gananciales para financiar la aventura extramatrimonial (viajes, regalos, restaurantes, alojamientos), esos gastos pueden reclamarse en el momento de liquidar la sociedad de gananciales.

No es una sanción por la infidelidad en sí, sino una aplicación de las normas generales sobre la gestión de los bienes comunes: nadie puede disponer del patrimonio común para fines privados sin el consentimiento del otro cónyuge.

En la práctica, esto requiere acreditar los gastos mediante extractos bancarios, facturas o transferencias que permitan vincularlos a la relación extramatrimonial. Es un trabajo de documentación, pero es perfectamente viable cuando los registros existen.

2. La pensión compensatoria y el artículo 97 del Código Civil

La pensión compensatoria, regulada en el artículo 97 del Código Civil, se concede cuando uno de los cónyuges experimenta un desequilibrio económico como consecuencia del matrimonio. No es automática y depende de factores concretos.

La infidelidad puede tener relevancia en dos situaciones distintas.

La primera: si quien solicita la pensión compensatoria es el cónyuge infiel que ha iniciado una nueva relación análoga a la matrimonial, esa circunstancia puede ser valorada por el juez para denegar o reducir la pensión, ya que acredita que el desequilibrio económico, si existe, no guarda relación directa con el matrimonio que se disuelve.

La segunda: aunque la infidelidad del cónyuge obligado al pago no aumenta automáticamente la cuantía de la pensión, en algunos pronunciamientos minoritarios de tribunales de instancia se ha valorado la conducta del cónyuge infiel al determinar las circunstancias que llevaron al fin del matrimonio.

No existe doctrina consolidada del Tribunal Supremo en este sentido, por lo que no puede considerarse un efecto jurídico previsible.

3. El régimen de visitas cuando hay hijos menores

La infidelidad en sí no afecta a la custodia ni al régimen de visitas. Un progenitor infiel no pierde derechos sobre sus hijos por ese motivo.

Sin embargo, si la infidelidad generó una situación de desatención hacia los hijos (el progenitor infiel pasaba tiempo con su nueva pareja a costa del tiempo con los hijos, o expuso a los menores a situaciones inapropiadas), esas circunstancias concretas sí pueden ser valoradas por el juez al establecer el régimen de visitas. La clave es siempre el interés del menor, no la conducta conyugal en sí.

4. El deber de fidelidad: el artículo 68 del Código Civil

El artículo 68 del Código Civil establece expresamente el deber de fidelidad entre cónyuges. Su incumplimiento no genera responsabilidad penal desde 1978, pero sí constituye el incumplimiento de una obligación legal reconocida en el Código Civil.

En casos muy específicos, cuando la infidelidad ha causado un daño moral acreditado y cuantificable (como el descubrimiento de que un hijo atribuido al matrimonio no era biológico del cónyuge), algunos tribunales españoles han admitido reclamaciones por daños morales. Se trata de una vía excepcional, no consolidada en jurisprudencia uniforme, y que requiere acreditar el daño con precisión. No es una vía ordinaria del divorcio, sino una acción civil independiente.

5. El uso del domicilio conyugal

Cuando hay hijos menores, la atribución del uso del domicilio conyugal se decide principalmente en función del interés de los menores y de cuál de los progenitores ejerce la custodia. La infidelidad no es un criterio directo para esta decisión.

No obstante, si la conducta del cónyuge infiel provocó que el otro abandonara el domicilio familiar en circunstancias de urgencia o bajo presión, esa situación puede ser relevante al solicitar medidas provisionales al inicio del proceso.


Las pruebas de infidelidad en el divorcio: para qué sirven y para qué no

Una de las preguntas más frecuentes que recibo en este contexto es si merece la pena reunir pruebas de la infidelidad. La respuesta depende de para qué se quieran usar.

Para obtener el divorcio, no son necesarias. El divorcio en España no requiere causa desde 2005. Las pruebas de infidelidad no aceleran ni facilitan la obtención del divorcio.

Para reclamar los gastos con dinero común, lo relevante no son las pruebas de la infidelidad en sí (conversaciones, fotografías), sino los registros económicos que acrediten que se utilizó dinero ganancial para financiar la relación: extractos de cuenta, facturas, transferencias.

Para influir en el régimen de visitas, solo tienen utilidad si acreditan una conducta concreta de desatención a los hijos, no la infidelidad en abstracto.

Para reclamar daños morales, en casos muy específicos como el de la filiación falsa pueden ser relevantes. En la mayoría de supuestos, la jurisprudencia española es muy restrictiva en reconocer indemnizaciones por daño moral derivado de infidelidad conyugal.


La infidelidad como detonante: el divorcio de mutuo acuerdo sigue siendo posible

Que haya habido una infidelidad no impide tramitar el divorcio de mutuo acuerdo.

De hecho, en muchos de los casos que gestiono, la infidelidad ha sido el detonante de la ruptura y el proceso se ha tramitado igualmente como divorcio express de mutuo acuerdo porque ambas partes, una vez superado el shock inicial, prefirieron la vía rápida y económica al proceso contencioso.

El divorcio de mutuo acuerdo es posible siempre que ambas partes alcancen un acuerdo sobre los términos del convenio regulador.

En LOGARM ABOGADOS llevamos más de 35 años tramitando separaciones y divorcios en toda España.

Lo que con frecuencia indico a quien llega en esta situación es que la rabia inicial es completamente comprensible, pero que las decisiones sobre el proceso legal tomadas en los primeros días del shock raramente son las más convenientes.

Cuando el momento emocional se asienta, la mayoría comprende que el mutuo acuerdo le protege igual o mejor que el contencioso, en menos tiempo y con mucho menor coste.

El precio en LOGARM ABOGADOS es de 250,00 € por cónyuge cuando no hay hijos o éstos son mayores de edad, con todo incluido: honorarios de abogados, procuradores y tramitadores, IVA, consultas ilimitadas y tramitación completa. Con hijos menores, 350,00 € por cónyuge, también con todo incluido.

El pago es siempre aplazado: el primero al recibir el convenio regulador y el segundo cuando el juzgado notifique la fecha de ratificación o se formalice la firma ante notario.

Mario López CEO LOGARM ABOGADOS abogado divorcio infidelidad

Ldo. Mario López, CEO de LOGARM ABOGADOS desde 2.023. Acceder a su perfil de LinkedIn.

Preguntas frecuentes

— ¿Tiene la infidelidad consecuencias legales en el divorcio en España?

No de forma automática. Desde la Ley 15/2005, el divorcio en España no requiere causa y no existe la figura del cónyuge culpable. Sin embargo, puede tener consecuencias indirectas en aspectos concretos: los gastos realizados con dinero ganancial, la pensión compensatoria si el infiel inicia nueva relación estable, y en casos muy específicos el régimen de visitas si hubo desatención a los hijos.

— ¿Puedo reclamar los gastos que mi pareja hizo con dinero común durante la infidelidad?

Sí. Si el cónyuge infiel utilizó dinero de la sociedad de gananciales para financiar la relación extramatrimonial (viajes, regalos, alojamientos), esos gastos pueden reclamarse en la liquidación de la sociedad de gananciales. Para ello es necesario acreditar los gastos mediante extractos bancarios, facturas o transferencias que los vinculen a la relación.

— ¿Afecta la infidelidad a la pensión compensatoria?

Depende de quién la solicite. Si quien pide la pensión compensatoria es el cónyuge infiel que ha iniciado nueva relación estable, esa circunstancia puede valorarse para denegarla o reducirla. Si la solicita el cónyuge perjudicado, la infidelidad del otro no incrementa automáticamente la cuantía, aunque puede tener efectos indirectos según las circunstancias del caso.

— ¿Pierde el cónyuge infiel la custodia de los hijos?

No por la infidelidad en sí. La custodia se decide en función del interés del menor, no de la conducta conyugal. Solo si la infidelidad generó desatención concreta a los hijos (tiempo reducido, exposición a situaciones inapropiadas) esas circunstancias pueden valorarse al fijar el régimen de visitas.

— ¿Para qué sirven las pruebas de infidelidad en el divorcio?

Para obtener el divorcio no sirven, ya que no se requiere causa. Para reclamar gastos gananciales, lo útil son los registros económicos, no las pruebas de la relación en sí. Para el régimen de visitas, solo si acreditan desatención concreta a los hijos. En supuestos excepcionales de daño moral acreditado pueden ser relevantes.

— ¿Puedo divorciarme de mutuo acuerdo aunque haya habido infidelidad?

Sí. La infidelidad no impide el divorcio de mutuo acuerdo. Muchos casos que tramito en LOGARM ABOGADOS tienen la infidelidad como detonante y se resuelven como divorcio express de mutuo acuerdo porque ambas partes, pasado el momento inicial, prefieren una resolución rápida al desgaste del proceso contencioso.

— ¿Cuánto cuesta el divorcio de mutuo acuerdo?

En LOGARM ABOGADOS, 250,00 € por cónyuge sin hijos menores o con hijos mayores, todo incluido. Con hijos menores, 350,00 € por cónyuge, todo incluido. Pago aplazado en dos plazos sin recargo. El convenio queda redactado en menos de 24 horas desde que disponemos de la documentación.


Si su pareja le ha sido infiel y quiere saber qué implica legalmente en su caso concreto, escríbame sin compromiso. La primera consulta es gratuita.

Escríbame mediante WhatsApp o llámeme al 619 25 60 05.


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